Oscar Pistorius

Su último logro ha sido representar a su país en el Campeonato Mundial de Atletismo compitiendo contra atletas sin discapacidad.

El atleta sudafricano Oscar Pistorius es un experto en ver el vaso medio lleno. A pesar de ser velocista, la suya ha sido una carrera de fondo. Como consecuencia de una malformación congénita, nació sin tobillos ni peronés, por lo que con solo un año sufrió la amputación de ambas piernas, y seis meses más tarde ya usaba sus primeras prótesis. Su último logro ha sido representar a su país en el pasado Campeonato Mundial de Atletismo compitiendo contra atletas sin discapacidad.

Tenis, fútbol, natación… Oscar practicaba todo tipo de deportes en el colegio, pero lo suyo era el rugby. Con 16 años sufrió una lesión en su rodilla y los médicos le aconsejaron que corriera para acelerar su recuperación. A las pocas semanas de entrenar en la pista de atletismo, uno de sus profesores se dio cuenta de su potencial y le sugirió participar en una carrera de 100 metros, donde consiguió una marca de 11,72 segundos. Lo asombroso: había batido el récord paralímpico mundial existente en ese momento, 12,20 segundos.

Para Oscar sus prótesis siempre han formado parte de él, y desde que le colocaron su primer par nunca se ha planteado otra cosa. Aunque afirma conocer los increíbles avances en el campo de la protésica, para su día a día emplea unos ejemplares básicos, pero que, según sus palabras, nunca le han impedido realizar ninguna actividad que se haya planteado. Para correr, sin embargo, emplea desde 2004 unas prótesis transtibiales llamadas Flex-Foot Cheetahs, formadas por entre 50 y 80 capas de fibra de carbono, y que le aportan mucha más resistencia y flexibilidad.

HITO EN EL ATLETISMO

Lo excepcional en el caso de Pistorius es haber sido el primer amputado seleccionado para competir contra atletas sin discapacidad en el pasado Campeonato Mundial de Atletismo en Daegu, gracias a una marca de 45,07 segundos en los 400 metros (mejora los 45,25 necesarios para estar en los Juegos Olímpicos). Éste ha sido el primer paso para que el sudafricano pueda estar en Londres 2012, rompiendo así la línea que separa a olímpicos de paralímpicos.

De hecho, cuando Oscar supo que había conseguido clasificarse para el Mundial se cumplió una de sus metas: competir contra los mejores en las más duras competiciones, por lo que ahora sólo piensa en la cita olímpica. Sin embargo, aún tendrá que demostrar que puede estar en Londres 2012. Según el Comité Olímpico Sudafricano, todos los atletas han de revalidar sus marcas en los tres meses anteriores a la celebración de los Juegos. Una vez más, un contratiempo a superar.

No obstante, si le preguntamos a Oscar dónde ha encontrado mayores obstáculos, en la pista o en los despachos, el deportista lo tiene claro: “Para mí hay una clara línea divisoria entre ambos aspectos. Como atleta, tengo que luchar cada día para mejorar mi marca y superar a mis colegas en cada carrera. El hecho de haber sido inicialmente prohibido por la IAAF fue muy decepcionante, pero
continué creyendo en mis posibilidades y finalmente la Tribunal de Arbitraje Deportivo confirmó que yo no gozaba de ventajas sobre otros atletas por llevar elementos mecánicos externos, por lo que puedo participar en las mismas competiciones”.

ACTITUD MODELO

Oscar sabe que su trayectoria es todo un ejemplo para mucha gente, algo de lo que se siente verdaderamente honrado. Las muestras de cariño y apoyo le llegan desde todo el mundo, y es en esos momentos cuando el sudafricano recuerda lo que siempre le han dicho sus padres: “No eres discapacitado por las discapacidades que tienes, sino capacitado por las capacidades que tienes”. Oscar piensa que siempre se puede hacer algo por mejorar la percepción que la gente tiene de las discapacidades, tal y como ha comprobado a lo largo de su trayectoria. Para él, la próxima cita olímpica es un momento clave para contribuir al cambio de mentalidad del conjunto de la sociedad.

En cuanto a sus límites, Oscar no conoce esa palabra. Tiene claro que su principal competidor es él mismo. “Mi objetivo es muy sencillo: ser el mejor atleta posible en cada carrera. Sólo intentando superarme cada día podré mejorar mi marca”.

*denisa

me parece asombroso lo que le ha pasado a este chico y es muy bueno corriendo.

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